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No
malgastes la luz
. Apaga la
luz cuando no sea necesaria. Aprovecha la luz natural, pinta de colores
claros las paredes y los techos, reduce al mínimo la iluminación
ornamental y limpia el polvo de las pantallas de las lámparas para
aprovechar al máximo la luz.
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Cambia tus bombillas.
Una
bombilla de bajo consumo comparada con una normal (emitiendo la misma luz)
ahorra en un año casi 60 euros. Si sustituyéramos cinco bombillas normales
(con un uso de unas cinco horas diarias) por otras de bajo consumo,
evitaríamos emitir unos 250 Kg. de CO2 al año. Basta con comprar lámparas
y bombillas clase energética 'A' para lograr una mayor eficiencia y un
ahorro a medio-largo plazo. Cambia primero las bombillas que están más
tiempo encendidas en casa por LED’s, claro ejemplo de tecnología, aún algo
cara, pero con claras ventajas como su larga vida útil, su menor
fragilidad y su menor disipación de energía (el 90% de la corriente que
les llega se transforma en luz). |
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Cocina ahorrando. Un
gesto tan sencillo como hervir sólo el agua que necesitamos al cocinar
contribuye a ahorrar unos 25 Kg. de CO2 al año. Si usas un
hervidor eléctrico, cubre por completo las resistencias. También puedes
utilizar una olla express: disminuirás los tiempos de cocción, y por
tanto, energía.
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Usa el microondas para recalentar. Por que gastará menos energía que
recalentando con un cacharro.
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Trata de usar el cacharro adecuado para cada fogón o viceversa.
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Mantén los fogones limpios, así éstos aportan el calor mejor. |
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Utiliza las escaleras.
Un
recorrido de 15 segundos en ascensor equivale a mantener encendida una
bombilla de 60 vatios durante 1 hora. Sube andando en lugar de tomar el
ascensor, es bueno para el medio ambiente y para ponerte en forma.
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Aísla tu casa con ventanas dobles.
Los
cristales dobles evitan la emisión de hasta 350 Kg. de
CO2 al año. Las ventanas más eficientes reducen los
gastos de calefacción y refrigeración hasta un 15%. Esta medida exige una
inversión inicial, pero a la larga se recupera. Si utilizas materiales de
mayor calidad, como ventanas de madera con doble acristalamiento de baja
emisividad con relleno de gas argón, puede evitar hasta un 70% de pérdida
energética por las ventanas. |