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Muchas personas
pueden pensar que la reducción de las emisiones de gases de efecto
invernadero es un asunto que compete a los gobiernos y a los políticos. Y
es cierto. Otras pueden creer que entonces debemos presionar a esos
políticos para cumplir los objetivos del Protocolo de Kioto. Y también es
verdad.
Pero es
igualmente cierto que al final de la cadena de la producción y consumo de
combustibles fósiles te encuentras tú, tus hábitos, y tu estilo de vida.
Así que, finalmente, el
logro de los objetivos de Kioto depende en gran medida de ti.
Te ofrecemos una
serie de
sugerencias para ahorrar, sobre todo, energía. Muchas de ellas suponen
importantes porcentajes de reducción del consumo. Y todas ellas juntas nos
convertirían casi con seguridad en los mejores colaboradores y
colaboradoras del Protocolo:
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En nuestra
casa/I (Electrodomésticos).
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En
nuestra casa/II.
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En la
compra.
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En el
transporte.
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Otros
hábitos. |